Lo que tienes que saber antes de hacer un contrato de cesión de vivienda

Seguramente sabes que hay varias formas de adquirir una vivienda en propiedad: la has podido comprar, puede que te hayan hecho una donación, o a lo mejor has recibido una herencia. También es posible que vivas en una casa que no es tuya, ya sea porque vives con un contrato de alquiler, o porque la tienes en usufructo.

Pero existen otras formas de vivir que igual no conoces tanto, como la cesión del uso de la vivienda, también llamado contrato en precario. Imagina que tienes un conocido, un amigo o un familiar que no está atravesando un buen momento económico y no tiene donde vivir. Y tú, que tienes un piso vacío, de buena fe decides dejárselo el tiempo que necesite, sin pagarte alquiler y sin un plazo concreto, con una sola condición: que cuándo se lo pidas por la razón que sea deberá devolvértelo.  

Esta figura jurídica es bastante común. Se trata de una cesión de uso, de un contrato de cesión de vivienda en precario. Y como la mayoría de las veces se hace sin firmar ningún documento, sino mediante un contrato verbal de cesión del uso de la vivienda entre las partes, es muy posible que se produzcan situaciones incómodas, como el impago de los consumos de la luz, agua y gas del “inquilino”, o su negativa a abandonar la vivienda cuando se lo pidas, situaciones que casi seguro terminarán en el juzgado.

Por ello, es importante informarse antes con un abogado y conocer qué derechos tienes, ya estés en un lado (propietario de piso vacío) o en otro (amigo que va a vivir “gratis").