La pensión de alimentos en Derecho de Familia

Una de las consultas que más recibimos los despachos de abogados en Madrid tiene que ver con las pensiones de alimentos.

Cuando hay una ruptura de una pareja, casada o no, y esa pareja tiene hijos en común, una de las obligaciones que tienen ambos cónyuges es contribuir a las necesidades de esos hijos. Esta contribución es lo que se conoce como pensión de alimentos, e independientemente de con quien vivan finalmente los hijos, la pensión de alimentos es obligatoria para los dos progenitores.

La cantidad de esta pensión variará en función de la capacidad adquisitiva de ambos y en atención al nivel de vida que llevaban los hijos hasta el momento de la ruptura de sus padres. Pero debemos saber que una vez que el juez ha fijado una cantidad en concepto de pensión de alimentos, no es sencillo modificarla, ya que esa cantidad queda fijada por Sentencia judicial y su cumplimiento es obligado. Y esa OBLIGACIÓN DE PRESTAR ALIMENTOS no se extingue por el hecho de que los hijos alcancen la mayoría de edad, ni tampoco se extingue cuando los hijos terminan sus estudios universitarios o de formación profesional, ni siquiera en los casos en los que el progenitor que paga la pensión y el hijo que la recibe no tengan relación desde hace tiempo.

La pensión de alimentos hay que pagarla, salvo casos muy contados, hasta que los hijos tienen independencia económica, es decir, hasta que se valen por sí mismos. Y no vale con dejar de pagarla “porque sí”, incluso aunque tengamos buena relación con los hijos y con el “contrario” y hayamos llegado a un acuerdo sobre ello. Hasta que no obtengamos otra sentencia que diga que esa obligación de pagar alimentos ha terminado, o que se reduce por las razones que sean, tendremos que continuar pagándola tal y como se fijó en la sentencia.

La manera de conseguir una nueva sentencia que nos permita reducir o dejar de pagar la pensión es iniciando un nuevo procedimiento judicial que se llama de modificación de medidas definitivas, en el que solicitamos al juez que declare extinguida la obligación de pagar la pensión, o que reduzca la cantidad que pagamos por alguna razón de peso, como que los hijos tienen trabajo y ya están en condiciones de valerse por sus propios medios.

Por esta razón, es muy importante que en la medida de lo posible, sobre todo en las rupturas de mutuo acuerdo, la cantidad que se pacte como pensión de alimentos para cada hijo en un convenio regulador sea asumible y realista.

Es por tanto más que recomendable acudir a los despachos de abogados en Madrid para asesorarse en materia de pensión de alimentos para que luego no haya problemas con la decisión final del juez, que como decimos, es obligatorio que se cumpla.