Características de la renuncia a una herencia

Una vez somos beneficiarios legítimos de una herencia hay que proceder a aceptarla o a renunciarla, no siempre hay por qué aceptarla. Todo va en relación a las condiciones en las que nos encontremos y de lo que vayamos a heredar. En este caso, como es un tema delicado en el que hay que tener muchas cosas presentes, contar con un buen despacho de abogados en Madrid es una buena ayuda para que tanto la aceptación como la renuncia vayan a buen puerto.

Algunas características de la renuncia a una herencia

Cualquier persona beneficiaria legítima de una herencia tiene el derecho a aceptarla o a renunciarla, siempre de forma libre bajo su propia voluntad. En este caso debe hacerse en la totalidad a la herencia, no está permitido aceptar una parte y otra no.

Las herencias no siempre dejan dinero, viviendas o cualquier otra clase de posesión material a los beneficiarios legales, ¿qué motivos pueden llevarnos a renunciar a una herencia? Por ejemplo, se puede renunciar a una herencia porque ésta incluya una gran cantidad de deudas y no podamos o simplemente no queramos hacernos cargo de ellas. También puede darse el caso de que contemos con una discapacidad que nos impida disfrutar de la herencia.

También puede darse el caso que renunciemos a la parte que nos corresponde porque queramos cederla a otro heredero legal que se encuentre en una situación económica desfavorable.

No se puede renunciar parcialmente la herencia, o se acepta o se renuncia a todo lo que legalmente nos pertenezca. Además, una vez hayamos renunciado, no hay vuelta atrás, la decisión es irrevocable. Solamente se puede llevar a cabo si somos beneficiarios legítimos de la herencia y no se puede llevar a cabo si ha sucedido algún hecho por el que la aceptación de la herencia sea automática.

Como son muchos aspectos los que se deben tener en cuenta, el asesoramiento profesional y especializado de un abogado será de gran ayuda para decidir si aceptar o no, la herencia que nos corresponda.